Para apreciar plenamente la grandeza y el significado de la Basílica de San Pedro, puedes dedicar entre 1 y 2 horas a explorar su majestuoso interior, admirando obras de arte emblemáticas como La Piedad de Miguel Ángel y el Baldacchino de Bernini. Los interesados en vistas panorámicas pueden añadir otros 30 a 45 minutos para subir a la cúpula. Una breve visita a las grutas situadas bajo la basílica y un paseo por la Plaza de San Pedro podrían completar la experiencia, proporcionando una comprensión global de esta obra maestra arquitectónica y de su importancia histórica.