👑 El trono de madera, conocido como la Silla de San Pedro, fue un regalo del emperador Carlos el Calvo (emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) al papa Juan VIII (jefe de la Iglesia católica) en el año 875, lo que demuestra los fuertes lazos que existían entre el imperio y la Iglesia.
Echa un vistazo al trono del apóstol Pedro en la Basílica de San Pedro
La Cátedra de San Pedro es un monumento muy elaborado y simbólico que se encuentra en el ábside de la Basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano.
A primera vista, parece una preciosa escultura del Renacimiento italiano, pero es mucho más que eso. Esta majestuosa construcción se erigió para albergar una silla de madera que, según la tradición, habría pertenecido a San Pedro, el primer Papa y uno de los apóstoles de Jesús. A lo largo de los siglos, ha llegado a representar la autoridad espiritual transmitida desde San Pedro a sus sucesores, los papas.
La Silla, revestida de bronce por el artista Gian Lorenzo Bernini, simboliza la continuidad y el liderazgo de la Iglesia.
¿Dónde está la Cátedra de San Pedro?
La Cátedra de San Pedro está en el ábside de la Basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. Al entrar en el Altar Papal de la basílica, verás el enorme baldaquino en el centro, con la cúpula justo encima. Detrás de esta estructura está el Altar de la Cátedra, que consiste en una gran estructura de bronce que rodea la Cátedra de San Pedro.
¿Lo sabías?

🪑 Durante la Edad Media, se convirtió en una tradición exhibir la Cátedra de San Pedro una vez al año, para que los fieles pudieran ver este importante símbolo de la autoridad del Papa y de la larga historia de la Iglesia.

🕊️ Cuando se elegía a un nuevo papa, parte de la ceremonia consistía en sentarlo en esta silla antigua, lo que marcaba el inicio de su papel como líder espiritual de la Iglesia católica.
La historia detrás de la Silla de San Pedro

Una reliquia sagrada de la Iglesia primitiva
Para la Iglesia católica, la Cátedra de San Pedro es una reliquia profundamente sagrada. Según cuenta la tradición, el propio San Pedro se sentó una vez en esta silla mientras predicaba a los primeros cristianos. Los arqueólogos discuten si la silla es realmente de su época o no, pero se ha considerado un símbolo importante del legado de Pedro desde el siglo I, tras su muerte.

Nos vamos a la Basílica de San Pedro
Al principio, la silla se guardaba a buen recaudo en el monasterio de San Martín. Permaneció allí durante siglos hasta que, finalmente, la trasladaron a su nuevo hogar en la Basílica de San Pedro. Con el paso del tiempo, la silla se fue estudiando y conservando con esmero, y el último examen detallado se llevó a cabo en 1968. Para protegerla y rendirle homenaje, el papa Alejandro VII le pidió al artista Bernini en 1647 que creara un marco grandioso para la silla, un proyecto que más tarde se convertiría en uno de los elementos más famosos de la basílica.

La obra maestra de Bernini
Bernini terminó su impresionante diseño en 1653, y la «Silla de San Pedro», ya terminada, se instaló en el ábside de la basílica en 1666. Envuelvió el trono de madera en una lujosa estructura de bronce dorado, sostenida por imponentes estatuas de los cuatro Doctores de la Iglesia, los grandes teólogos de los primeros tiempos (Ambrosio, Agustín, Atanasio y Juan Crisóstomo), cuyos escritos dieron forma a la doctrina cristiana. Por encima, una ventana de alabastro derrama una luz suave sobre la silla, mientras unos ángeles revolotean cerca sosteniendo la tiara papal y las llaves de San Pedro. El ingenioso diseño de Bernini hace incluso que parezca que toda la silla está flotando en el aire, lo que le da un aire de misterio y te deja boquiabierto.

La fiesta de la Cátedra de San Pedro
Cada año, el 22 de febrero, la Iglesia católica celebra la fiesta de la Cátedra de San Pedro. Este día tan especial rinde homenaje a la autoridad de Pedro como primer papa y a su papel en la construcción de la Iglesia. Al principio, se celebraban dos fechas distintas, relacionadas con los primeros sermones de Pedro en Roma. Pero en 1962, el papa Juan XXIII estableció oficialmente el 22 de febrero como el único día para celebrar este símbolo histórico y espiritual.
¿Quién construyó la Cátedra de San Pedro?
La silla de San Pedro de la Basílica de San Pedro se diseñó recubriendo la silla original de roble del obispo con una capa de bronce. El artista italiano Bernini, que también creó el Baldacchino, «Apolo y Dafne» y otras obras, fue el artífice de la Silla de San Pedro.
El diseño recargado de Bernini encaja a la perfección con la arquitectura de estilo barroco por la que es famosa Roma. Bernini tardó seis años en terminar esa gran escultura.
¿Qué hace que la Silla de San Pedro sea una obra maestra?

Revestimiento de bronce dorado
A Bernini le encargaron conservar la silla sagrada y eligió el bronce dorado para recubrirla, un material que aporta tanto resistencia como belleza. Su diseño estaba lleno de detalles intrincados, siguiendo el estilo barroco de la época, e incluía elementos simbólicos de la Biblia, así como referencias al papado. El brillo dorado del armazón de bronce hace que la silla parezca aún más divina y especial.
Estatuas a tamaño real de los Doctores de la Iglesia
En la base de la silla, cuatro imponentes estatuas —cada una de más de 5 metros de altura— representan a cuatro doctores de la Iglesia católica: San Ambrosio, San Agustín de Hipona, San Juan Crisóstomo y San Atanasio. Estas figuras parecen flotar en el aire, sosteniendo simbólicamente la Cátedra de San Pedro con su sabiduría y fuerza divinas.
Ángeles que sostienen los símbolos papales
A ambos lados del trono, hay ángeles que actúan como guardianes del trono. En la parte superior, unos ángeles con aspecto de querubines sostienen las Llaves de San Pedro en una mano, mientras que con la otra sostienen la tiara papal, colocándola justo encima de la silla. Esto pone de relieve el vínculo entre el papado y la autoridad divina, lo que le da a toda la estructura una sensación de poder sagrado.
Ventana de cristal de alabastro dorado
Detrás de la silla, una impresionante ventana de cristal de alabastro dorado la baña con una luz cálida y etérea. La ventana tiene unas divertidas estatuas de ángeles entre las nubes, con una paloma —el símbolo del Espíritu Santo— en el centro. Las doce secciones de la ventana representan a los Doce Apóstoles, lo que vincula aún más la cátedra con la fundación de la Iglesia y su misión celestial.
Una compleja mezcla de arte barroco y significado espiritual
El diseño de Bernini para la Cátedra de San Pedro es un ejemplo brillante del arte barroco, en el que cada elemento cumple una función tanto estética como espiritual. Los detalles ornamentados del marco de bronce dorado, las impresionantes estatuas de los Doctores de la Iglesia y la dinámica disposición de los ángeles se combinan para crear una sensación de elevación divina.
¿Cómo se ve mejor?
- El mejor momento para ver
A primera hora de la mañana, cuando abre la basílica, sobre todo entre semana, puedes disfrutar de un ambiente más tranquilo y apacible antes de que lleguen las multitudes.
- El mejor ángulo para verlo
Colócate de cara al ábside para disfrutar de la mejor vista de la Silla, desde donde podrás apreciar el diseño de Bernini, las estatuas y la luz que se cuela por la ventana de alabastro.
- ¿Cuánto tiempo hay que dedicar?
Tómate entre 15 y 20 minutos para fijarte bien en todos los detalles de la silla y lo que la rodea. Si haces una visita guiada, puede que se dedique un poco menos de tiempo.
Preguntas frecuentes sobre la Cátedra de San Pedro
La Cátedra de San Pedro se remonta al siglo I.
San Pedro fue uno de los doce apóstoles de Jesucristo y se le considera generalmente como el primer Papa de la Iglesia católica. Predicó su fe en Roma, pero al final el emperador Nerón lo condenó a muerte en la cruz.
Se cree que la silla de madera que hay dentro de la «Silla de San Pedro» (Cathedra Petri) de Bernini es la misma que usó San Pedro cuando era obispo de Roma, pero esto es más una tradición que un hecho demostrado.
Bernini tardó seis años en terminar la Cátedra de San Pedro.
La fiesta de la Cátedra de San Pedro se celebra cada año para honrar la autoridad del apóstol y sus aportaciones a la Iglesia.
La fiesta de la Cátedra de San Pedro se celebra el 22 de febrero de cada año.



